Stop etiquetas

Stop etiquetas

Imaginemos la siguiente situación: Entramos en la habitación de nuestro hijo / a y … sorpresa! Todo una dispersión de juguetes por el suelo, después de haberle pedido varias veces que ordenara la habitación.

Nuestra reacción automática nos empuja a decirle: «eres un / a perezoso / a, no haces nada!» Nosotros somos modelos de referencia para él / ella, que se está construyendo su identidad, y por lo tanto cree nuestras palabras por encima de todas las cosas. A medida que le vamos repitiendo, en este caso, que es un / a perezoso / a, le iremos implantando esta etiqueta. Asimismo, cuanto más integrada la tenga, más la extrapolará en diferentes situaciones. Es un pez que es muerde la cola.

Por ello, los que nos dedicamos al mundo de la infancia, insistimos en las consecuencias negativas del etiquetado. Entre otros, podemos encontrar la baja autoestima y el hecho de que no permiten el cambio (sino al contrario; limitan, nos estancan). Además, podemos tener la falsa idea de que en el etiquetado en positivo (responsable, estudioso, listo, eres el mejor en «x» cosa, etc) si que funciona; creemos que puede empoderar y, por tanto, ayudar al niño a mejorar. Pero no pensamos que en este tipo de etiquetado se añade la presión / miedo a no ser aceptado si no se llega a la expectativa de que los demás se han creado.

Entonces, ¿cuál es la alternativa? Hablar de lo que vemos de forma objetiva, describiendo la situación, sin emitir un juicio sobre la persona.
Podemos decir: «te he pedido que pusieras los juguetes en su sitio y los juguetes están en el suelo» en lugar de decir «eres un / a perezoso / a» o decir «el camarero te ha preguntado que querías y tu has acostado el cabeza y no has contestado «, en lugar de decir» eres muy tímido / a «.

Así, los beneficios al no usar lenguaje con etiquetas, veremos que se traducen en una relación respetuosa, un fomento de la comunicación asertiva y un aumento de la conexión con nuestro hijo. De esta manera permiten que sea tal y como quiere, sin comparaciones (con hermanos, primos, amigos, …).

Por último, os dejamos una dinámica, … jugamos? Qué etiquetas lleváis vosotros? (Si, si, los adultos). Por resultan desagradables … os atrevéis a comportaros de manera opuesta a la etiqueta que llevábais durante un día? Cuando lo haya hecho, reflexionad sobre si os ha sido fácil o difícil, sobre cómo se ha sentido, sobre si la etiqueta la lleva en todos los ámbitos o sólo en el familiar o el laboral, etc.

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