Reeducaciones psicopedagógicas

¿Qué es una reeducación psicopedagógica?

Una Reeducación Psicopedagógica es una intervención PERSONALIZADA sobre aspectos relacionados con la conducta de los niños y jóvenes frente la tarea escolar. En las sesiones de Reeducación, únicamente se van a trabajar aspectos relacionados con los aprendizajes escolares.

Actualmente la reeducación es una herramienta de intervención psicopedagógica muy útil en el tratamiento multimodal de niños y jóvenes con o sin diagnóstico clínico que presentan dificultades de aprendizaje en una o varias materias, en las que van con retraso en relación al grupo de referencia.

Durante un proceso de reeducación tenemos muy en cuenta la importancia del equipo docente en la mejora del rendimiento académico, así como en la adaptación escolar. Por este motivo es necesaria una estrecha coordinación entre la familia, la escuela y el/los especialistas para optimizar la evolución del niño.

Proceso que sigue una reeducación:

ENTREVISTA CON LOS PADRES

Durante esta entrevista recogemos la demanda y la información que necesitamos para comprender mejor la dificultad que presenta el alumno.

EVALUACIÓN DE LA LÍNEA BASE

Durante esta fase se contacta con el centro escolar para recabar información académica. También se realizan test y cuestionarios. La evaluación va a ser un proceso continuo, compartido y destinado a planificar/mejorar la intervención y comprobar si funciona o debemos modificar algunos aspectos.

TRABAJO REEDUCATIVO

El trabajo reeducativo se inicia desde el momento en que hemos finalizado la evaluación y nos hemos planteado los objetivos de intervención. Estos objetivos pueden hacer referencia a:

  • Recuperación de los aprendizajes: lectura, escritura, cálculo y matemáticas.
  • Planificación y organización: agenda, horario de estudio, carpeta, apuntes…
  • Técnicas y métodos de estudio: pre-lectura, subrayado, resumen, esquema y estudio.
  • Preparación de exámenes (pre-durante-post).
  • Trabajar la motivación y la autoestima ante las tareas académicas.
  • Potenciar conductas adecuadas: estar sentado en la silla, acabar las tareas, pensar antes de responder…
  • Reducir/eliminar conductas poco adecuadas: comentarios fuera de lugar, levantarse constantemente, no seguir instrucciones…
  • Generalización de conductas adecuadas: en casa y en la escuela (entrevistas con los padres y maestros).
  • Interiorización de hábitos de autonomía.

Relación con la escuela:

  • Ofrecer información sobre la patología clínica (si existe) o en la problemática del niño/a y la tarea que realizamos con él/ella.
  • Asesorar a maestros, profesores, especialistas, monitores…y personal que tiene relación directa y rutinaria con el niño.
  • Ofrecer estrategias de actuación en el aula.
  • Proponer adaptaciones para niños con diagnóstico clínico (en cuanto a los exámenes, deberes…).
  • Posible observación del niño en el aula.
  • Entrevistas de seguimiento.
EVALUACIÓN

La evaluación es continuada y va en relación a los objetivos de intervención con la finalidad de ver si se superan, si producen mejoras, si se han de modificar según la demanda y proponer nuevos objetivos si es necesario.

DEVOLUCIÓN DE INFORMES

Una vez finalizado el proceso se entrega un informe a la familia detallando los resultados de las pruebas, los objetivos de trabajo y la metodología utilizada para lograr dichos objetivos, así como la información proporcionada por la escuela y sugerencias para los nuevos cursos.