Estimulación cognitiva y motricidad con material Montessori

Maria Montessori creó una pedagogía nueva que revolucionó el mundo de la educación de su época (1870), y que los últimos años ha sido rescatada por algunos docentes y profesionales en vista de la urgente necesidad de cambiar el método educativo tradicional, que ha demostrado ser un fracaso a nivel didáctico y muy poco motivador para los niños y adolescentes frente a su aprendizaje.

Montessori observó que los niños de 0 a 6 años están dotados de una mente absorbente que les permite captar sin esfuerzo lo que configura su entorno. También postuló que los niños y niñas pasan por períodos sensibles, durante los cuales dedican toda la energía a adquirir una competencia concreta, si no la adquieren en ese momento, con el tiempo deberán esforzarse mucho para recuperar aquel aprendizaje por el que pasaron de largo.

Los niños están preparados intrínsecamente para aprender, guían su propio proceso de aprendizaje, pero para hacerlo necesitan de un entorno tranquilo y un ambiente preparado con los materiales adecuados.

Los principios del método se basan en el amor y el respeto como los pilares de la enseñanza y el aprendizaje.

Los materiales Montessori tienen un elevado poder estimulante, y son un medio ideal para dar respuesta a las diferentes ventanas de aprendizaje tanto a nivel cognitivo como motriz.

Últimamente también se están encontrando resultados sorprendentes en personas mayores en proceso de deterioro cognitivo, que bien mejoran o ralentizan su proceso degenerativo. Hay que recordar que en un principio Montessori creaba materiales para estimular el aprendizaje de niños con déficit intelectual.

En PETITAMENT disponemos de material Montessori cuidadosamente seleccionado para cubrir las necesidades de los niños de 0 a 3 años en el espacio bebé, y de los 3 a los 12, en un entorno compartido con otros niños y niñas, así como la formación necesaria para poder hacer presentaciones a los niños inspiradas en las de María Montessori.

Es un espacio abierto a la familia y supone una oportunidad para poder ver el trabajo de los niños y compartir con ellos un tiempo de juego. Esto contribuye a reforzar el vínculo a la vez que los padres aprenden otras formas de jugar con los niños mientras estimulan su potencial.

En el espacio de juego libre también trabajamos con materiales inspirados en la filosofía pedagógica Waldorf, Reggio Emilia, Piezas sueltas…

Somos conscientes de que las diferentes pedagogías pueden contradecirse en algunos aspectos metodológicos. Nosotros hemos cogido de cada una de ellas lo que estaba más en armonía con nuestra propia filosofía, tomando un poquito de cada una de ellas, desde la convicción de que todas las pedagogías vivas tienen un importantísimo potencial pedagógico y motivador, fomentan la autonomía, la educación para la paz, la adquisición de competencias realmente importantes para la vida y la felicidad de los niños, así como el respeto y aprecio hacia ellos.