La importancia de la educación emocional

La importancia de la educación emocional

Está siendo y será un año muy difícil para nuestros niños…
Aunque nos han demostrado una ingeniosa capacidad de adaptación durante el confinamiento, seguramente nos habremos encontrado niños más irascibles o, en el caso de los más pequeños, haciendo regresiones a etapas anteriores (se les vuelve a escapar el pipí, piden el chupete , etc).

Pues ahora, con el inicio de escuela llega la prueba de fuego:

. Como se resolverán las adaptaciones escolares (ay, nosotros que tanto creemos en las adaptaciones que se permite a las familias entrar en el aula hasta que el niño percibe el / la maestro / a como una figura de confianza).
. Hasta qué punto podrán interactuar los niños de un mismo grupo estable? Se podrán tocar? Podrán intercambiar juguetes?
. Y los de diferente grupo? Qué sentirán cuando vean al / la sede / a amigo / a de la otra clase a diez metros en el patio y no se puedan acercar?
. Y si un niño necesita un abrazo?
. ¿Cómo afectará a la seguridad y confianza del niño no captar la expresión facial del / la maestro / a tras la mascarilla?

Seguro que cada profesor / a encontrará la manera de ir encajando cada situación a las características determinadas del niño o del grupo clase, pero creemos que se debe dar la importancia que se merece a la educación emocional. Este año podremos ver la huella de no haberla hecho materia curricular, de haber pasado siempre de puntillas …

Desde Petitament, queremos recordaros 3 pautas importantes para este inicio de curso tanto incierto:

. Escuchar al niño: No sólo sus palabras, sino los su comportamientos, silencios, expresiones; cualquier cosa que nos llame la atención por no ser habitual en el / la nuestro / a hijo / a, tenerlo en cuenta como posible expresión de un malestar que no sabe comunicarse verbalmente.
. Hacer preguntas de respuesta abierta: En lugar de preguntar «cómo ha ido el día?» o «te lo has pasado bien?»; intentamos hacer preguntas que den pie a la exploración y el diálogo («qué es lo que más te ha gustado hoy?», «ha habido algo que te haya hecho enfadar o has visto alguien enfadado?», etc) .
. Buscar la conexión con el / la nuestro / a hijo / a: Ya sabemos que septiembre es un más un poco estresante pero sería primordial poder encontrar momentos lúdicos para compartir con el / la nuestro / a hijo / a, para dar pie a la expresión emocional y para que sienta que está acompañado en este camino de adaptación a una nueva escolaridad.

Sólo nos queda enviar un fuerte abrazo a los maestros y el resto de la comunidad educativa, que tantos esfuerzos están haciendo.

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